
El español Rafael Nadal, número tres del mundo, calificó de un reto su vuelta a la tierra batida en el torneo de Montecarlo, primer Masters 1000 de la temporada en esta superficie, donde el español podría convertirse en el primero en ganar allí seis veces consecutivas, desde que se inició la Era Open.
Invencible en los cinco últimos años, el español, esperará el duelo entre el argentino Eduardo Schwank y el holandés Thiemo de Bakker, que viene de la fase previa, para conocer su primer rival.
Rafa, situado en una parte del cuadro en la que pondría enfretar al argentino Juan Mónaco, el español Juan Carlos Ferrero y el francés Jo-Wilfried Tsonga, a quien venció recientemente en los cuartos de Miami, un cuadro en donde el mallorquí puede salir airoso.
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